Monumento de Ojo Guareña:

Se sitúa al Norte de la provincia de Burgos en la comarca de las Merindades,
quedando englobado en los términos municipales de Merindad de Sotoscueva,
Merindad de Montija y Espinosa de los Monteros.
Su extensión es de 13.850 Has. y comprende el "Complejo Kárstico de Ojo Guareña"
que se considera como el de mayor desarrollo de España con cerca de 100 Km.
de galerías subterráneas distribuidas en distintos niveles.
El Espaio Natural de Ojo Guareña, fue declarado MONUMENTO NATURAL
el 27 de marzo de 1996, en desarrollo de la ley 8/1991 de Espacios Naturales de la
Comunidad de Castilla y León, formando en la actualidad parte de la Red de Espacios
Naturales de esta Comunidad (R.E.N.).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Monumento de Ojo Guareña:

Existen numerosas entradas a Ojo Guareña: la sima Dolencias (con 60 m. de profundidad), la dolina de Palomera, Husos o la cueva de la ermita de San Bernabé. El conjunto de Kaite consta de 10 km, aunque no conecta con la red principal.
En la parte baja de la ermita de San Bernabé, se encuentra uno de los parajes más espectaculares del Norte de España. El rió Guareña, que nace en el cercano Somo, se introduce en un valle ciego y se adentra por un "ojo" en el complejo. Este río y el Trema han sido los verdaderos modeladores de este conjunto de galerías, simas y lagos, a los que hoy en día no se puede acceder debido a la fragilidad de su ecosistema interior, donde se han encontrado ejemplares de únvertebrados únicos en
el mundo.
La espectacular acción de la naturaleza ha sido un poderoso atractivo para las gentes del entorno y por tanto un referente en la vida social, cultural y religiosa a lo largo de la historia de la Merindad, hasta el punto de darle nombre: Sotoscueva (bajo la Cueva).
Según palabras de M. Guerra, el hilo conductor que permite el conocimiento del complejo es la "constante", la permanente actitud creadora de la naturaleza (agua y rocas, animales y vegetales, luz y oscuridad) y la religión (habitación y pinturas, misterios y transcendencia, naturismo y revelación).
Las cavidades y su entorno han servido durante siglos como lugar de culto o santuario, vivenda, e incluso lugar de reunión del concejo de la Merindad, primero junto a la encina sagrada y luego en la Sala del Ayuntamiento
Desde la primera exploración espeleológica llevada a cabo en 1956 por el grupo Edelweiss, en el interior del complejo se han recogido muestras de todas las culturas que se han sucedido en la Península Ibérica. En varias salas se conservan pinturas y grabados rupestres del paleolítico y pospaleolítico y de la Edad de Bronce, así como numerosos restos arqueológicos (cerámicas, armas, huesos, y unas huellas de pies humanos descalzos).
La unica parte del interior que hoy en día se puede visitar es la Ermita y la cueva de San Bernabé, con un recorrido de 600 mts.
La Ermita rupestre, con fachada de sillar al exterior, conserva una talla de San Tirso del siglo XIII y unas muy interesantes pinturas murales en su bóveda natural. Datadas en 1705, las pinturas relatan los martirios de San Tirso y los milagros de San Tirso y San Bernabé.
Más hacia el interior nos encontramos unos silos prehistóricos, algunos grabados rupestres y una curiosa pila del Santo llena de agua milagrosa, capaz de curar enfermedades, sobre todo de la vista.
El gran peso de la tradición mistérica hace que existan un gran número de leyendas y tradiciones de remotos orígenes que nos hablan de brujas, seres sobrenaturales, popiedades maléficas o benéficas de las cuevas, apariciones de Santos, etc.

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